La enfermedad renal crónica (ERC) es cuando los riñones no trabajan bien durante mucho tiempo. Esto puede pasar por varias razones, como tener diabetes o hipertensión por un largo período. Los riñones son como filtros que limpian la sangre, pero cuando están enfermos, no lo hacen bien y eso causa problemas graves.
Las principales causas de enfermedad renal crónica (ERC) suelen ser la diabetes y la presión arterial alta (hipertensión) por mucho tiempo. Otras razones pueden incluir enfermedades como la glomerulonefritis, problemas genéticos o malos hábitos como fumar y no hacer ejercicio.
Los principales síntomas de la enfermedad renal crónica (ERC) incluyen:
La atención nutricional es fundamental en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) porque puede ayudar a controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. Una dieta específica puede reducir la carga de trabajo de los riñones y mantener equilibrados los niveles de nutrientes en el cuerpo, como proteínas, potasio, fósforo y sodio.
Además, la nutrición adecuada puede desempeñar un papel importante en la gestión de enfermedades asociadas, como la diabetes y la hipertensión, que son causas comunes de ERC.
Una alimentación personalizada es crucial en pacientes con daño renal crónico (DRC) porque cada persona puede tener necesidades nutricionales únicas debido a la gravedad y etapa de su enfermedad, así como a otras condiciones de salud que puedan estar presentes, como la diabetes o la presión arterial alta.
Una dieta individualizada puede ayudar a:
La complementación, en el contexto de pacientes con daño renal crónico (DRC), se refiere al uso de suplementos nutricionales o medicamentos para corregir deficiencias específicas de nutrientes o para controlar ciertos aspectos de la enfermedad renal. La importancia de la complementación en estos pacientes radica en varios puntos clave:
La complementación nutricional y farmacológica desempeña un papel importante en el manejo integral de los pacientes con daño renal crónico al abordar deficiencias nutricionales, controlar los niveles de electrolitos y apoyar la función renal, contribuyendo así a una mejoría general en la salud y el bienestar de los pacientes.